jueves, 10 de julio de 2008

No me gustan las etiquetas pero....

No me gusta la palabra "lesbiana". No me gusta. Me parece una palabra que suena fuerte y que no me siento cómoda usándola sobre mi persona. Tampoco me siento identificada con la palabra "gay", me gusta más pero la entiendo para hombres. Pero mi elección sexual dice que tengo que ser lesbiana, es obligatorio; mantengo una relación con una mujer entonces soy lesbiana.

La verdad que nunca fuí por la calle diciendo "hola soy hetero", sólo actuaba con normalidad ante la situación que tenía, y a todo el mundo le debía de parecer lo correcto. Tampoco me planteé nunca que no me pudiera enamorar de una mujer. En cambio ahora que tampoco voy diciendo: "hola soy lesbiana", puedo actuar con normalidad, es decir, no puedo ir de la mano con mi novia por la calle porque nos miran, no le puedo dar un beso en la calle porque nos miran, no le puedo llamar cariño porque nos miran y no puedo hablar con gente de nosotras como uno porque nos miran. Somos el centro del universo. Si si, como lo oís. Estoy harta!!! Porque hemos de tener en cuenta que la gente no tiene otra cosa que hacer que mirar y hablar de las personas que son diferentes (entre las que me incluyo, no como diferente sino como gente). Porqué tenemos que hablar del gordo, del cojo, del alto, del bajito, del que tiene una mancha en la cara, el que viste de una manera que nos resulta graciosa, del gay, de la lesbiana.....el caso es hablar, hablar de uno hasta que aparezca otro nuevo. En fin, yo he llegado a la conclusión de que nos gusta hablar por hablar, y además hablar de lo que no conocemos. Porque todo el mundo tiene alguien conocido que de un modo u otro es diferente, pero como ya nos hemos acostumbrado a su "diferencia" pues ya ni nos fijamos. Eso es lo que nos falta a gays y "lesbianas", visibilidad. Que se vea que existimos y que somos personas normales. Que no tod@s somos estereotipos y que si lo somos también formamos parte de esta bendita sociedad.

Todo esto está muy bien si todos nosotros, los diferentes, queremos dejar de serlo. Pero no todos quieren. Algunos (muchos) prefieren vivir su vida tranquila sin que nadie les espete palabras bonitas por la calle o miradas maliciosas. Esos que una vez que pasan la frontera del gueto gay son los más gays o los que sólo allí se sienten ellos mismos.

Con todo esto no quiero decir ni que todo el mundo tenga que ser activista, ni que todo el mundo tenga que ir con un cartel en la frente y que sobre todo no quiero decir que cada cual no sea dueño de su persona y consecuente con su alrededor más cercano. Lo que quiero decir es que comportándonos de forma normal conseguiremos que nos miren de manera normal. A lo mejor es una utopía y yo una soñadora pero creo que no estamos lejos de conseguirlo y que lo que pasemos nosotros hoy será camino avanzado para nuestros hijos mañana.

Esta es mi forma de pensar y de ver el tema, no pretendo que todo el mundo la comparta pero como todo en lo que creo lo voy a defender hasta que alguien con una opinión distinta me haga cambiar de parecer, cosa que es bastante difícil.

Dedicado a mi novia.
L. cariño te quiero mucho pero en la vida hay que mirar más allá de hoy y mañana, que aunque en la vida se vaya de meta en meta hay mucho que defender y mucho por lo que luchar y mucha gente pequeña que vendrá a la que proteger. Y para proteger y que ellos se protejan solos, la mejor arma es la información y la normalización. Y tu y yo lo vamos a conseguir.

http://www.20minutos.es/noticia/396143/0/manifestacion/orgullo/gay/

5 comentarios:

ele dijo...

Bien hablado, Edea. Si es que no se trata de llevar un cartel en la frente, simplemente debemos comportarnos con naturalidad. Mira, yo soy maestra.No llegué con una pancarta, pero, como cualquiera, con el tiempo llega un momento en que tienes que hablar de ti y cuando te preguntan por tu vida, lo dices sin más. La noticia, por supuesto corre como la pólvora y hay reacciones para todos los gustos. Los abiertos se mueren por hablar un rato sobre el tema, y los que no, pasan. Y con paciencia tratas el tema con los interesados, hasta que llega un día en que todo se ve natural, y hasta me preguntan por mi "señora" (un compañero de más de 50). Cuando nos casamos la mayoría nos felicitó de corazón y hasta están ilusionados con eso de que vayamos a ser mamás.Y los que critican y miran mal, te los echas a la espalda y tiras.Hago mi vida, y soy consciente de que al mismo tiempo y sin intención aporto mi granito de arena a esto de la visibilidad. Es el mejor regalo que le podemos hacer a la generación que está llegando y allanando el terreno a nuestros hijos cuando digan que tienen dos mamás.
Besos

Ana de Alejandro dijo...

Ay qué fuerte! Creo que hace mucho que no siento que nadie me mira! Y eso que aquí no hay una sola ley que avale nuestra relación!
Pero recuerdo que así me sentía al principio, cuando a cada rato le preguntaba a mis amigas, se me nota? Se nos nota? Creo que con el tiempo me acostumbré a no notarlo yo!

Edea dijo...

Pues es una pena Ana pero sí la gente te mira y o haces lo que tú y eres tú la que los ignora a ellos o te sientes el centro de atención constante. Yo ya estoy aprendiendo a pasar pero mi querida no tanto...

besitos a tí y a ele.

Luisa Notario dijo...

Efectivmente no se trata de llevar un cartel en el que ponga soy lesbiana pero los heteros no necesitan llevarlo porque la presunción de heterosexualidad existe en todos los aspectos de nuestra vida, las películas, los anuncios, la educación, el imaginario colectivo, ... Si queremos ser visibles debemos visibilizarnos nosotras mismas porque nadie lo va a hacer por nosotras, así con el tiempo conseguiremos esa normalidad de la que hablas.
Felicidades por el blog

Bereri dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, tampoco me gustan las etiquetas... no son casillas donde tengamos que colocar, cuando naces dicen : Es niño, es niña, Ok. si si estoy de acuerdo. Me considero muy orgullosa de ser mujer y no me averguenza decir que me enamore de una. Es cierto la gente te ve como bicho raro, dicen no es normal, mas bien " no es comun" seria la palabra... pero que mas da lo que la gente diga, ese es problema de ellos no nuestro...

Sigo leyendo, me gusta tu blog